domingo, 14 de septiembre de 2014

¿Queriendo hacer la revolución vendiendo pan, por qué no íbamos a tener todo hecho un lío, hasta el código de la página web, si en realidad yo me dedico a la filosofía y ella a tocar la jarana e irse de parranda. No es pregunta.
PD: Hoy salimos a vender baguettes a la villa. Vendimos 3.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Se acerca la primavera

Ya se acerca la primavera y aún quedan muchas cosas que hacer. Parece tonto ponerse a contar qué es lo que hay que hacer en vez de hacerlo, pero no lo es. Si son muchas cosas las que hay que hacer, sin duda es una buena estrategia empezar por contarlas, narrarlas, sonsacarlas de su espacio material para meterlas en un espacio lingüístico artificial, etc. Se acerca la primavera y cada vez pasamos más tiempo pegadas a la ventana como si no quisiéramos perdernos el momento de salir corriendo a arreglar la huerta. Pero es todo lo contrario, se acaba el inverno y no hemos acabado nuestro trabajo, que consiste en la creación compulsiva de blogs, archivos y código HTML, entre otros trabajos de escritorio. Se acerca. Lo vemos pegadas a nuestras ventanas, tres pasos al oeste de la computadora encendida, mientras pensamos en todo lo que hay que hacer, y en que hay que lavar las ventanas.

detalles

Con que facilidad podemos decir esto no es tan importante y seguirnos con nuestra vida. Y a veces con más interés y detallismo separamos un tomate bueno de uno malo.

partes del pan

Siempre nos peleamos. Esto es parte del pan. Algunos creerán que no y que es cosa personal, pero es sencillamente posible que estén equivocados.
El motivo de nuestras peleas es la vida, concepto, idea o referencia que en nuestro caso está estrechamente vinculado al pan. La vida, el orden de la vida, la moral de la vida, qué se debe hacer con la vida. Sucede también que estas peleas las tenemos en la mañana y en referencia directa al pan, al orden de la producción de pan, a la moral del panadero y a qué se debe hacer con el pan y la vida. Y que estas discusiones llevan normalmente a la consecuencia de no hacer pan, porque nos levantamos a las 6:00 am, discutimos a las 7:30 am y nos dan las 9 de la mañana en la contemplación profunda y silenciosa del futuro de nuestra relación. Hablo de nuestra relación amorosa, entre Fernanda y yo, esta chica chaparrita que les habla, Alejandra. Porque sí, nuestra homosexualidad también tiene que ver con el pan.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

aventuras, semana 96: los perros se comieron la harina

Lo que no me dijo fue que Miguel iba a pasar a devolvernos 7 k harina. Yo estaba dormida cuando vino, aunque me di cuenta que vino. El domingo Fer y yo pasamos el día en casa del Ruso y de la Tenca comiendo un cordero. Volvimos de noche, hasta el tope de comida y Fernet. Fue ella la que me llamó para que fuera a ver qué era eso. Era, con la luz de la luna llena, una mancha blanca purísima en medio de la oscuridad del charco de agua permanente que tenemos en la puerta de la casa. Entonces me acerqué y le dije: es harina. Y entonces ella me dijo que Miguel nos debía 7 k. Nos fuimos a dormir. Al día siguiente encontramos 6, uno a medias. Miguel confirmó que había entregado 7, al mismo tiempo subrayó, con sorpresa, la posibilidad de que los perros comieran harina. Yo les hice un pan (a los perros) con lo que quedó del kilo a medias. En la estufa rusa, sólo hubo que amasarlo con agua; les gustó.

domingo, 8 de junio de 2014

sábado y domingo

Ayer y hoy los panes no levantaron. Cambiamos la levadura viva por levadura seca y además bajó la temperatura. Hoy levantaron más, les puse 20 gr en vez de 15 y los dejé muy cerca del calor. El lunes pasado olvidamos pedir levadura. Tampoco teníamos dinero, aunque quizá sí nos hubiera alcanzado para comprarla pero se nos olvidó. Tuvimos que usar la levadura seca. Igual tenemos levadura seca porque la compramos para hacer pan y hay que usarla. No tener dinero es un buen momento para usar lo que tenemos almacenado. Tenemos un montón de comida seca almacenada.
El sábado, ayer, el despertador sonó a las 3:00, a la 3:10, a las 3:20, a las 3:30 y a las 3:40. A las 3:50 ya no sonó, lo apagué desde la cama. Llegué a la panadería pasadas las 4. Me tardé una hora preparando. Empecé a las 5 sin prisas.
Hoy, domingo, soñé que ya no teníamos que trabajar más y apagué el despertador a mitad de la noche. Luego en algún momento ni siquiera había despertado realmente pero recordé que ya no había que trabajar más y me pareció raro porque sentía que tenía que levantarme a hacerlo. Entonces por un instante recordé el despertador y la liberación que había sentido en el sueño en el que no había que trabajar más. Instante en el que atrapé el despertador y eran las 5:48, lo había puesto a las 4. Fer lo puso a las 4, me pidió que por favor no lo pusiera a las 3. Me preguntó qué pasaba, le dije que eran las 6 de la mañana, me preguntó por qué, le dije soñé algo y después te explico bien. Llegué a las 6:20. Empecé a las 7:10.

jueves, 5 de junio de 2014

Objetivo jueves

Hoy me metí a bañar a las 2:30 am. Dormí de 3 a 5, derecho y profundo. A las 5 salté sobre el despertador y a las 5:25 salí de la cama. Aún había brasas en la locomotora. (Prendimos de vuelta la locomotora, funciona). Barrí, limpié la mesa, calenté el lugar y empecé pronto a echar harina sobre la mesa. El lugar lo había dejado listo, pero siempre hay que volver a limpiar e identificarse con la cocina, aunque hayas apagado las luces hace 3 horas.
A las 6 estaba amasando la primera masa, una chiquita, de un 1k, de harina integral. Es una harina más difícil de dejar bien amasada que la blanca. Ahora experimento amasándola unos minutos dejándola reposar otros, 3 ó 4 veces durante media hora o 40 minutos, lo que tome. A las 6:30 la dejé reposando y empecé otra masa chiquita, el equivalente a 1k con semillas. Aunque no es exactamente 1k. En realidad lleva 800gr de harina (blanca, por cierto); aunque termina pesando más que un pan integral sin semillas. Por el peso de las semillas justamente.
A las 7 la dejé reposando. A las 7:30 me di cuenta de que el cuarto estaba muy frío y prendí el horno.
A las 8:20 había bollado el pan integral y estaba por bollar el de semillas. A las 9 revisé los panes, les faltaba. A las 9:09 interrumpí la conversación para volver a revisarlos. A las 9:20 metí una bandeja después de otra. A las 9 cuarenta y pico salió la última bandeja. Minutos antes le había dicho a Fer: son cuarto para las diez, pero no se puede saber cuántos minutos antes exactamente porque no están sincronizados los dos relojes que tenemos. De todas formas el tiempo es relativo.
Hoy es jueves. Queremos entregar pan los jueves en Sierra. Fer salió a las 10:14 rumbo allá.

viernes, 30 de mayo de 2014

el día que hubo que apagar la locomotora

Anteanoche se descompuso la estufa rusa, a.k.a. la locomotora. O ayer en la mañana puede ser. El caso es que hubo que apagarla, esperar a que se enfríe porque esas cosas se enfrían muy lentamente y, en palabras de Fernanda, arreglarla y prenderla de nuevo.

sábado, 12 de octubre de 2013

¿Hoy fue sábado?

Hoy en la mañana fui a recoger mi propia carta del correo. Aproveché para hacer algunas compras. De paso llevé un pan que Fernanda sacó del horno anoche, tenía la misión de venderlo en la calle Pillahuinco pero lo regalé en Belisario. Fernanda se quedó en casa tomando mate y tocando la jarana. Las levaduras las sacamos el jueves pero el viernes no levantaron mucho y hoy tampoco. Hoy tampoco nosotras teníamos ganas de salir a vender pan. La levadura pequeña de centeno orgánico pasó a mejor vida y estamos por empezar una nueva.
Mientras tanto mantenemos en el placard de la heladera una cantidad multiplicada un par de veces de levadura de trigo. A Fernanda ya le rompe las pelotas.
Comimos una sopa deliciosa de verduras. Le pusimos queso, un huevo y germinado de amaranto. Por la tarde tuvimos visitas, Fer hizo caipirinhas y yo me encargué de un par de latas, una de paté y otra de palmitos. Fer le puso tomate y orégano a mis latas. Luego llamaron mis padres y después caímos fundidas.
Pasé todo el día creyendo que era viernes.
El gato no parece que vaya a dormir aquí hoy.

martes, 8 de octubre de 2013

martes de primavera

Hoy en la mañana Fernanda fue a hacer las compras. De paso llevó dos panes que sacamos anoche del horno. Los repartió por la zona Este. Tenía la misión de regalar uno y vender el otro, pero acabó regalando los dos. Yo me quedé en casa y refresqué las levaduras. Esperamos que suban suficiente esta tarde para meterlas a la heladera y sacarlas el jueves a la noche para que el viernes en la mañana estén arriba y listas para el fin de semana largo. Las levaduras pequeñas de centeno se quedan afuera.
Hace unos días decidimos (bien, ok, lo decidí yo pero ella estuvo de acuerdo) mantener sólo las levaduras pequeñas de centeno. Las otras, que son las originales de trigo, espero que nos las acabemos pronto, o algún día, o que queden muy pequeñas. Crecen mientras todo esto sucede, se multiplican con la amenaza mortal del capitalista más trabajador.
Comimos chuleta con una ensalada de zapallitos crudos y berros salteados con zanahorias cosechadas de la huerta comunitaria. Es la primera vez que comemos carne desde hace mes y medio, por voluntad. También sacamos un vino blanco frío que Fer compró ayer o antier.
Y adelantamos trabajo online ;)